Oración del PADRE NUESTRO

Enséñanos a orar, le pidieron los discípulos a Jesús. Y el Maestro, lo primero que les pidió es que no fueran palabreros, charlatanes, cuando se pusieran a orar. E inmediatamente después, les enseñó el PADRE NUESTRO.

 

Sigue habiendo muchas personas que quieren rezar, y que rezan. En ocasiones creen que no aciertan. Les gustaría hacerlo de otro modo a como les sale. Sin duda, el PADRE NUESTRO es la oración cristiana más conocida. Es breve. Pero, con sus seis peticiones, es una oración buena de verdad,  que merece la pena revalorizar.

 

Rezar el Padre nuestro hoy, en nuestras circunstancias

Evidentemente, hemos de hacerlo con las palabras de Jesús, sin otros raros inventos que a veces aparecen. Pero, es verdad también: como siempre ha sido, como lo hizo Jesús, que rezó "en su tiempo", debemos rezarlo hoy nosotros "en nuestro tiempo".

 

Dos cosas hemos de tener en cuenta desde el principio: 1) Orar es hablar a Dios, hablar con Dios. 2) De-jándonos ayudar por el Espíritu Santo.

 

A eso nos vamos a ayudar, siguiendo sobre todo a un buen acompañante: Walter Kasper.


Padre nuestro, que estás en el cielo

PADRE

Lo primero. Párate. Recoge tu experiencia. Cuando tú dice ¡padre!, o ¡madre", ¿qué resuena en tu interior? ¿Qué afectos se ponen en movimiento...? En la mayoría de los casos, se trata de sentimientos de ternura,

de seguridad, protección, confianza... Pues Dios es mucho más. Por lo demás, ahora nos insisten en el cole, porque es verdad, que somos fruto de la evolución. Sí, de la evolución, y mucho más, pues Dios está en el origen de nuestra vida, es creador.

      Nos mantiene vivos, y nos acompaña siempre en la vida.

      Nos protege.

      Quiere que crezcamos, que  no seamos siempre niños. Fomenta nuestro crecimiento..

      Le gusta que le hablemos, y que le pidamos.


NUESTRO

PADRE NUESTRO

PADRE DE TODOS LOS SERES HUMANOS

 

      Piénsalo bien. Dale vueltas. Dios, igual que para ti, para todos los demás. No busques excepciones; no la vas a encontrar. Tú haces distinciones para querer a uno más que a otro. Dios, no.

      ¿Cuántos muros tienes que romper, cuáles, para poder llamar a Dios "nuestro"?

      De ahí que no podamos rezar el Padrenuestro pensando sólo en nosotros y nuestros problemas; tenemos que ir metiendo a más gente.


PADRE NUESTRO

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO / NUESTRO PADRE DEL CIELO

Cuando una persona reza desde la tierra al Dios del cielo, no hablamos de distancias geográficas, como cuando un amigo habla desde Karrantza, por ejemplo, a otro que está en Amorebieta.Nos referimos más bien a lo sublime y perfecto que es Dios, a lo distinto que es de nosotros, a ese enorme misterio, indescriptible, de bien que encierra, y todo Él para nosotros.