Rezar. Quiero rezar



¿Por dónde empiezo?

 

Hazlo. Decídelo.

Pon hora, lugar y duración del tiempo que le vas a dedicar hoy.

Ponte cómoda/o, respira con pausa y profundidad.

No te importen los ruidos, pensamientos, etc. que te distraigan.

Intenta relajarte, penetrar en lo más profundo de ti mismo/a.

Al margen de cómo seas, Dios está muy dentro de ti.

Escúchale, o háblale, o simplemente estate con Él.

Y antes de terminar, despídete de Él.


Rezar

 

"La fe no es algo adquirido de una vez para siempre, sino que puede debilitarse y hasta perderse, y necesita ser renovada, alimentada y fortalecida constantemente." (P. Arrupe)


Ah, muy importante: Te pones a orar,  no para convertir a Dios en un criadito tuyo; oras para hacerte servidor/a de sus deseos, los de Dios.

25 de octubre de 2020



Rezar, ¿cómo?

 

         Es lo que preguntaron os discípulos al Maestro. Lo primero que les respondió fue: no seáis charlatanes ni palabreros, al orar... Inmediatamente después, les enseñó el Padre nuestro

         Otro modo de orar: a partir de las lecturas de la Biblia de los domingos y días de fiesta.

 

         Para comenzar, podrías partir de alguno de los Modos de Oración que se señalan en la siguiente columna.


Pero ¿cómo? ¿con un libro?

 

         Libro imprescindible es el Evangelio, y la Biblia en general.

         En las librerías, en las sacristías hay otros muchos libros de oración, mejor dicho, para ayudar a rezar. Muchos de ellos, contienen también oraciones entresacadas de la Biblia, junto a otras muchas oraciones, pero que no son palabras de Dios, sino de mujer, de hombre.

         No son libros imprescindibles. Pero vienen bien para un momento. En la columna de la derecha citamos uno de ellos.

Modos de oración


En momentos puntuales como el de ayer:

 

     En la catedral de Niza hirieron de muerte a cuchilladas a varias personas ayer 29 a las 9 de la mañana.

Con este motivo, la Iglesia de Francia nos ha pedido acompañarles con esta oración que podemos acomodar en algunos de sus detalles desde nuestra situación, pero pidiendo por ellos:

 

Señor,

Te confiamos nuestro país cuando acaba de vivir un nuevo acontecimiento dramático a través del asesinato de varias personas en la basílica de Notre Dame en Niza.

Tu Hijo, en la Cruz, gritó la desesperación de nuestra humanidad. Escucha nuestro grito. Él también nos guía en su Resurrección. Que nos arraigue en un auténtica esperanza.

Oramos por los difuntos y sus familias. 

Te confiamos su dolor.

Oramos por la comunidad cristiana y todos los habitantes de la ciudad de Niza. 

Ayuda especialmente a los católicos para que se sientan consolados

y renovados en su testimonio evangélico.

En la víspera del Todos los Santos, que el Espíritu Santo nos haga, más que nunca, pacificadores, en justicia y verdad.

Por intercesión de Nuestra Señora, te rogamos.