ÁFRICA

Fotos que cuentan historias africanas

Fotografía Getty
Fotografía Getty

La que se retuerce de dolor es Wanjira Hassan, una actriz keniana muy popular por ser Janet en el culebrón televisivo Selina. Hassan se ofreció voluntaria para donar sangre al día siguiente de que se produjera un atentado terrorista perpetrado por Al Shabab en Nairobi.

Foto Getty. Mundo Negro
Foto Getty. Mundo Negro

La imagen es la de un auténtico vertedero de plástico. Desoladora. Pero la realidad es más compleja de lo que parece: esos deshechos no fueron arrojados allí por accidente o negligencia sino para cumplir un objetivo: crear una base sólida sobre la tierra pantanosa de Mosafejo, en Lagos (Nigeria) para construir viviendas y habitar la zona.


La protagonista es Azata Soro, una actriz y directora burkinesa en Uagadugú, durante el Festival Panafricano de Cine y Televisión (FESPACO). La artista fue atacada por otro director, ­Tahirou Tassere Ouedraogo, durante el rodaje de una serie. La cicatriz en su rostro es la huella de esa agresión. Soro lanzó el movimiento #notscared (sin miedo), siguiendo el estadounidense #metoo.

Lo que hace ese hombre es participar en una representación que llevan a cabo miles de residentes en Djenne (Malí) en honor a su Gran Mezquita. El edificio, muy vulnerable al estar construido principalmente con barro, recibe a través de este rito una «protección» extra para soportar la temporada de lluvias. Aunque parte de construcciones originales de los siglos XII o XIII, la edificación actual tiene solo 110 años. Eso sí, ahora cuenta con electricidad solar.


Tiene 42 años, es español y estudia Derecho. Se llama Howard Jackson y huyó de Liberia cuando tenía 17 años para evitar que lo convirtieran en un niño soldado. «No quería aprender a matar», dice. Jackson se ha convertido en alguien muy conocido en la zona de la Torre del Oro, en Sevilla, por su carácter y por los disfraces que utiliza mientras vende pañuelos en un semáforo. En 2019 ha obtenido la nacionalidad española.

¿Están plantando algo? ¿Es un laboratorio? ¿Manejan productos tóxicos? Nada de eso. Las personas en la imagen analizan y seleccionan el caviar extraído de esturiones en Mantasoa, Madagascar. El país-isla es el único que produce caviar en África. El negocio forma parte de una economía basada en el lujo: un kilo de caviar de Madagascar se puede vender por más de 700 euros en un restaurante francés.


Cuando llega el invierno a Sudáfrica, enormes bancos de sardinas remontan la costa este atrayendo hacia la playa a pescadores y a todo tipo de predadores: tiburones, delfines o alcatraces. Los peces recorren cientos de kilómetros desde las aguas de El Cabo hasta las más cálidas de KwaZulu-Natal, cuya capital es Durban, de donde procede esta imagen. La migración de la sardina congrega a miles de turistas que intentan ver el espectáculo desde la costa, en barcas o, incluso, haciendo submarinismo. Algunos cálculos estiman en más de 400 millones el número de peces que se desplazan.

Doneka Kabowo es una congoleña que todos los días camina varios kilómetros para ir a la escuela, al otro lado de la frontera con Uganda. Para poder cruzar tiene que cumplir un importante requisito: tener una temperatura corporal adecuada. El aparato que sostiene un trabajador de la salud junto a la cabeza de la adolescente es un termómetro, y con él, trata de evitar que las personas con fiebre, potenciales enfermos de ébola, puedan desplazarse.